El Ayuntamiento de Almonte permite esta iniciativa que privatiza un servicio público, escudándose en el el ahorro
Las reacciones a la decisión del Ayuntamiento de Almonte de colocar una ducha de la playa de pago provoca el descontento general de bañistas y vecindario
Facua ha declarado recientemente que considera ″aberrante″ que el Ayuntamiento de Almonte pretenda cobrar a bañistas por el uso de las duchas en la playa de Matalascañas, ya que el consistorio municipal ha lanzado una prueba piloto consistente en una ducha «inteligente» de pago que funciona mediante la introducción de monedas o con un código Qr para pagar desde el móvil. Aunque aún no está en funcionamiento y todavía puede usarse de forma gratuita, la pretensión es que se aplique una tarifa de 30 céntimos por minuto en cuanto sea activada.
A este respecto, el Ayuntamiento almonteño ha señalado que el objetivo de cobrar por el uso de la ducha es ″optimizar el consumo de agua y medir el gasto para gestionar el servicio de forma más eficiente″.
En este sentido, Facua rechaza absolutamente que el Gobierno actual de Francisco Bella «haya puesto en marcha un plan de privatización del agua de las duchas de Matalascañas bajo la excusa de la eficiencia y la optimización. Aunque de momento sólo se ha realizado una instalación, de extender esta prueba piloto a toda la playa provocaría un grave perjuicio para las personas usuarias» advierten.
Asimismo, desde la asociación señalan que el agua es un recurso esencial y básico, cuyo acceso es un derecho humano reconocido por las propias Naciones Unidas, por lo que resulta ″un auténtico despropósito″ limitar su uso en la playa a únicamente aquellos que pueden pagarlo.
Por ello, Facua insta al Ayuntamiento de Almonte a que dé marcha atrás en este programa y que, si de verdad busca ″optimizar″ el consumo de agua, busque otras alternativas que no supongan un perjuicio directo para las personas usuarias de la playa de Matalascañas.
Asimismo, el programa ‘Malas Lenguas’ de Tve también ha dado cuenta recientemente de la noticia entrevistando a algunas personas respecto a este tema: «Yo no estoy dispuesto a pagar nada por una ducha», «Mal, mal, mal, fatal», «Aunque tenga suelto yo no echo ahí dinero», «¿Ahorrar agua? ahorrar el bolsillo para ellos», «¿Si vienes sin dinero a la playa que haces, no te duchas?», «Debería ser gratuita porque para eso pagamos muchos impuestos» son algunas de las reacciones de la gente sobre esta polémica decisión.
Aunque se trata de un proyecto piloto, la iniciativa deja ver una futura privatización del agua publica en la zona de baño y, en este estado de bienestar, que cada vez es menos, lleno de grandes deficiencias e impuestos abusivos y desorbitados, parece que las leyes solamente se apliquen a la ciudadanía mientras los servicios públicos y derechos de la ciudadanía están cada vez más perjudicados como carreteras en mal estado, zonas Ora abusivas, un sistema sanitario con citas de interminables esperas o medios de transporte deficientes que se averían habitualmente.









